Ingenieros, informáticos, expertos en finanzas y en ventas conviven en las nuevas ‘start up’ financieras. El futuro del sector es prometedor y supone una oportunidad para una gran variedad de perfiles.

El número de empresas fintech no para de crecer. Algunas como Ahorro.net, Finizens o Wallo se encargan de los trámites personales. Otras están especializadas en el mundo de la inversión. Es el caso de La Bolsa Virtual y de Tradertwit. También las hay que funcionan como nuevos asesores o comparadores financieros e incluso muchas conceden préstamos. Éstas son sólo algunas de las más de 300 firmas fintech que existen en España, según la Asociación Española Fintech e Insurtech (Aefi). Pero en este sector no sólo destacan las start up. Las grandes entidades bancarias también están creando servicios especializados. Un crecimiento que se traduce en la generación de empleo y en la demanda de nuevos profesionales.

“Estamos viviendo una revolución y se van a seguir reclamando especialistas en función de los productos que se desarrollen. Se ofrecen oportunidades a perfiles tecnológicos y no tecnológicos”, explica Duarte Líbano, director general de Ebury para España y Portugal.

Perfiles

Para la parte técnica se buscan, sobre todo, ingenieros e informáticos. Éstos se encargan del desarrollo de las plataformas y de la interconexión entre las distintas áreas. Hacen falta expertos en ciberseguridad, ingenieros de software y especialistas en cloud computing y en API.

A medio camino entre ambos grupos, se encuentran los profesionales del big data, como los científicos e ingenieros de datos. Suelen ser matemáticos, estadísticos y físicos que dominan las nuevas plataformas. Se ocupan de la analítica e interpretación de la información para facilitar la toma de decisiones.

Lo cierto es que la línea que separa los aspectos tecnológicos y no tecnológicos cada vez es más difusa. “Se buscan perfiles híbridos y muchas veces es complicado encontrarlos. El objetivo es crear equipos multidisciplinares”, apunta Pablo Gasalla, vicepresidente de Aefi. Así, Mónica Guardado, directora general de Afi Escuela de Finanzas, recuerda que “éste es el sector fintech, por lo que hacen falta financieros que conozcan el negocio que hay detrás de las empresas de este tipo de servicios. Deben ser capaces de reinventar las fórmulas tradicionales y tienen que entender el lenguaje de los profesionales más técnicos”.

Dentro de las finanzas, Líbano destaca al especialista en riesgos. Este perfil es similar al demandado por la banca para realizar tareas como balances o la evaluación de la capacidad de pago.

Asimismo, para las ‘start up’ se reclaman especialistas en experiencia de usuario que conozcan los distintos canales de comunicación; profesionales en márketing digital con capacidad analítica; abogados especializados en compliance que dominen las particularidades jurídicas actuales y los futuros retos legales para que el negocio evolucione; y comerciales con altas capacidades comunicativas para vender y dar a conocer los nuevos productos o servicios;

Además, no hay que olvidarse de que el sector de las ‘start up’ es muy innovador y, por tanto, esencial que todos los perfiles sean fuertes en habilidades como la creatividad y la capacidad resolutiva.

Fuente:Expansión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.