El pasado 1 de abril se abrió el plazo para la presentación de la declaración de la renta para el ejercicio 2019. El dinero que mensualmente pagamos a Hacienda como IRPF es un adelante de lo que nos corresponde pagar en el ejercicio total. En caso de que la deducción sea mayor de lo que estamos exigidos a pagar por ley, Hacienda no s devolverá el dinero y , en caso contrario, debemos ser los contribuyentes quienes se lo paguen.

Vamos a explicarte los tipos de IRPF, así como la definición de sus características para que entiendas cómo es y cómo funciona este impuesto. Por otro lado, aparte de contarte qué tramos tiene, también añadiremos cómo es dicho impuesto para los autónomos.

Por tanto, si tienes muchas dudas, no te preocupes. Vamos a explicarte todo lo que necesitas de forma clara para que puedas entenderlo todo con facilidad. ¿Empezamos?

Todo lo que necesitas saber del tipo IRPF

Definición del IRPF

una mano que sostiene un lápiz por encima de una factura, la cual está sobre una libreta y que tiene al lado una calculadora

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es uno de los impuestos más importantes dentro de la tributación de España. Se trata de un tanto por ciento aplicado a la renta de todas las personas físicas (no jurídicas) que residen en el país. Es, además, anual y progresivo (va en función de la renta y paga más el que más tiene).

¿A qué se le aplica el impuesto?

Tras saber de qué se trata, queda la duda de, ¿a qué se aplica exactamente? Pues bien, vamos a mostrarte una lista de cada tipo IRPF para que conozcas las diferentes rentas sobre las cuales se te puede aplicar dicho impuesto. A la suma de todas esas rentas se le llama “base imponible”, mientras que por otro lado encontramos los tipos impositivos.

Base imponible del IRPF

  • Trabajo: se aplica este tipo IRPF a la renta que gana la persona física a través de su trabajo. No obstante, solo como empleado de un empresa.
  • Capital mobiliario: este consiste en aquellos rendimientos que consigue la persona física a través del capital mobiliario. Se entiende como capital mobiliario todo aquello que sean títulos de renta fija. Por ejemplo: intereses de cuentas bancarias, bonos, acciones y plusvalías.
  • Capital inmobiliario: se aplica sobre los beneficios obtenidos a través de los inmuebles de la persona física.
  • Actividades económicas: se aplica el impuesto sobre los ingresos de cualquier actividad económica (trabajo y capital) que la persona física realice como actividad empresarial.

Tipos impositivos del IRPF

Los tipos impositivos son, en cambio un tipo IRPF que solo se aplica a las ganancias anuales de las personas físicas. No obstante, estos varían en función de la cantidad para que, de esta forma contribuyan más los que más tienen. Por otro lado, los tantos por cientos van variando cada año.

Billetes de euro en el bolsillo de un pantalón vaquero

Los tramos del IRPF

Antes de nada, tienes que saber que los tantos por cientos varían y son publicados anualmente en una tabla para que se pueda calcular y declarar como corresponde. No obstante, estos siempre siguen una misma estructura. Dicha tabla del tipo IRPF se divide en función de la cuantía y, por consiguiente del tanto por ciento de retención que se le aplica.

Por otro lado, tienes que saber que la renta que sale en esas tablas son resultado de la suma de todo tipo IRPF. Es decir, que se suma los rendimientos de trabajo, los capitales mobiliarios, inmobiliarios…toda la lista que hemos visto anteriormente.

Estos intervalos, a su vez, consisten en generar una distribución que sea progresiva y proprocional para hacer justicia. De esta forma, el pago del IRPF se hace en una serie de tramos para pagar en función de la renta generada en cada uno de ellos. Realizando así el pago del tipo IRPF se asegura que siempre se pague justamente y no se aplique una retención mayor al total de la renta.

Mujer calculando los impuestos en un ordenador

Según las últimas modificaciones sobre el impuesto establecidas por el nuevo gobierno, serán los contribuyentes que ganen más de 130.000 euros quienes soportarán mayor carga impositiva. Con esta modificación se incrementan dos puntos porcentuales hasta alcanzar el 47% para el nuevo tramo. A este incremento también habría que sumar la subida de hasta cuatro puntos porcentuales (hasta un 49%) para aquellos cuyos ingresos anuales superasen los 300.000 euros. Esta es la subida que se contemplaba dentro de los Presupuestos Generales del Estado y que fue incluida dentro del acuerdo programático de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos. Por el momento habrá que estar a su aprobación para poder delimitar exactamente cómo quedan las tablas del IRPF de forma definitiva para este año.

¿Cómo funciona el IRPF?

Al inicio de este artículo te hablábamos de la naturaleza progresiva del IRPF (paga más quien más tiene a grandes rasgos) con el que se grava de forma directa prácticamente todos los ingresos que recibas al año: salario, dinero de alquiler, premios de lotería, pensión pública, idemnizaciones de seguros….

Todo los ingresos recibidos son agrupados por la Agencia Tributaria por categorías de forma que no todas las ganancias o riquezas tributan de la misma forma. La primera gran clasificación que se hace dentro de los ingresos brutos es separar aquellos que forman parte de la base general de los que integran la base del ahorro. Sobre estos ingresos generales separados en ambas categorías se empiezan a establecer reducciones como las reducciones que vendría derivadas de los planes de pensiones.

Con todo ello se obtendría las llamada base liquidable, es decir, la base del IRPF sobre el que se aplicaría el tipo impositivo correspondiente al tramo de la escala en el que nos encontrásemos. Este tipo impositivo tratará de adecuarse a las circunstancias personales de cada persona o familia (por norma general las familias y los jubilados soportarían una carga impositiva menor).

Antes de conocer el resultado final habría que descontar todas las deducciones y bonificaciones contempladas por el impuesto como, por ejemplo, la compra de vivienda, la inversión en mejora de la vivienda o el pago del alquiler.  Depués de aplicar este descuento nos encontramos con la cuota líquida total sobre la que hay que descontar las retenciones (incluidas en la nómina) que has ido adelantando a lo largo del año.

¿De qué dependen estas retenciones?

Hacienda tiene en cuenta varios datos a la hora de calcular el porcentaje que restará de la nómina de los trabajadores. Estas variables son las siguientes:

  • La situación personal y familiar. Hacienda tiene en cuenta la situación personal de cada contribuyente. Desde su estado civil hasta su edad, pasando por si tiene hijos o personas mayores a su cargo. Toman como punto de partida el mínimo personal y familiar que se usa en la renta. De esta forma, las personas que tengan hijos y/o familiares mayores de 65 años a su cargo, tendrán que pagar menos. El grado de discapacidad del contribuyente es otro elemento que ayuda a reducir las retenciones de la renta.
  • La duración del contrato y el tipo de ingresos. También se tiene en cuenta la duración del contrato y el tipo de ingresos. Generalmente, los contratos temporales están sometidos a una retención menor.
  • El salario que percibes. Las retenciones se aplican de forma progresiva sobre el salario mensual e incluso las pagas extraordinarias. Los contribuyentes que ganen más de 130.000 € pagarán más impuestos en la declaración de la renta. De esta forma, quien más gana, más tiene que pagar.

¿Cómo te afecta si eres autónomo?

A diferencia de las trabajadores por cuenta ajena, la ventaja en los autónomos es que no tienen que realizar demasiados cálculos en relación al tipo IRPF. Como se encuentran en una situación distinta donde sus rentas pueden variar mucho en cada tramo, la Agencia Tributaria establece unas tablas que están divididas por actividad. A continuación vamos a resumir de forma breve cuáles son estas actividades.

  • Tipo IRPF de carácter general: se aplica un 15 % a cada factura de los autónomos. Este es el único tipo fijado.
  • Actividades profesionales: esta retención también es del 15%, aunque anteriormente era mayor. Este tipo IRPF se aplica en el importe bruto de las facturas, no del neto.
  • Actividades ganaderas y agrícolas: dentro de estas también hay diferentes tipos. Después de todo, no todos los sectores son iguales. En general, el tipo IRPF es del 2% de retención. Sin embargo, hay otras como las actividades de engorde de porcino y avicultura que solo es del 1%.
  • Actividades forestales: en este sector la retención es también del 2 %.

Por otro lado…

  • Autónomos que no pagan ningún tipo IRPF: todos aquellos autónomos que no se considere que realizan actividades profesionales. Si no sabes si entras dentro de este tipo, puedes ver quiénes son empresarios no profesionales en la página de la Agencia tributaria (Impuesto de actividades).
  • Nuevos autónomos: todos aquellos que acaban de hacerse autónomos no reciben ningún tipo de retención durante su primer año. Y, además, en los dos siguientes años solo se les retiene la mitad del tanto por ciento general. Aunque para poder disfrutar de esa reducción, el autónomo habrá tenido que haber realizado algún tipo de actividad económica.

 

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