Primeras monedas de la historia de la peseta
  • Las las tropas francesas de Napoleón I fueron las primeras en usar la peseta

  • La peseta nace como unidad monetaria tras el derrocamiento de Isabel II

Para conocer la procedencia de la peseta, primero debemos conocer el origen de esta palabra. De hecho, los historiadores no se ponen de acuerdo de la procedencia de esta en relación al vocabulario español. Unos historiadores explican que a principios del siglo XVIII, la palabra peceta se introduce a la lengua castellana como peseta. Esta palabra proviene del catalán “piececita”, diminutivo de peça, lo que derivó en un error de traducción.

El archiduque Carlos de Austria (pretendiente al trono español) tenía sus operaciones militares en Cataluña durante la Guerra de Sucesión (1701- 1714). Esto le hizo acuñar en Barcelona grandes cantidades de reales. Debido a esto, las monedas inundaron el mercado castellano, y con ello se comenzó a popularizar la palabra peseta. El vocablo castellano peseta regresó al vocabulario catalán y se hizo una transposición fonética de la que resultó pesseta, voz que aún persiste.

Otros investigadores atribuyen su origen a la palabra francesa piecette, o a la palabra pezzeta en italiano. La primera vez que se le da uso a la palabra peseta, tuvo lugar el 13 de julio de 1718. Además, el Diccionario de Autoridades de 1737 define peseta como “la pieza que vale dos reales de plata de moneda provincial, formada en figura redonda“.

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¿Cuándo se dio uso a la primera peseta?

Sin ser todavía la moneda oficial, la primera pieza con denominación de “peseta” se usó en la Barcelona ocupada por las tropas francesas de Napoleón I (1808-1814). Durante el reinado de su hermano José I. Se acuñaron monedas de media, una, dos y cinco pesetas. Un año más tarde se acuñaron en Gerona las de cinco pesetas, llamadas desde entonces duros.

Pero es cierto que en Cataluña se designaba como peseta, ya en el siglo XVII, al real de a dos, cuarta parte del “peso” o “duro”. Más adelante, durante la Guerra de la Independencia se acuñaron en Cataluña monedas de oro de 20 pesetas y piezas de plata de 5 y 1 peseta, entre otros valores.

Durante el reinado de Isabel II, se acuñaron monedas de peseta para pagar a los soldados isabelinos que defendían derechos reales frente a los carlistas. Se llamó popularmente “peseteros” a las tropas pagadas con esa moneda. En 1868, los revolucionarios con la idea de modernizar España instauraron la unidad monetaria. Un decreto del 19 de octubre de 1868 crea la peseta, con objeto de agilizar la economía y el comercio e impulsar el sistema financiero. El valor de la nueva moneda se fijó entonces en 0’290 gramos de oro fino, unas 4500 pesetas de hoy.

Todo esto tuvo lugar gracias a que tras el derrocamiento de Isabel II, El 19 de octubre de 1868 nace la peseta como unidad monetaria por decreto del Gobierno Provisional.

Primeras monedas de la historia de la peseta
Foto: Foronum

¿Qué forma tenía la primera peseta?

Durante este mismo año, la primera peseta legalizada de forma oficial contaba con la firma del encargado de grabar en la Casa de la Moneda de Madrid. Luis Marchionni la grabó bajo el título “GOBIERNO PROVISIONALl“, el cual se refiere al Ejecutivo revolucionario encabezado por Francisco Serrano. Además, la moneda cuenta con el nombre “HISPANIA“.

La primera peseta fue una moneda de plata de ley de 835 milésimas y 5 gramos de peso. Por una cara figuraba una matrona, la antes mencionada Hispania. Esta está inspirada en las monedas del famoso emperador Adriano. Por la otra cara de la moneda  aparece el escudo de España establecido por el Gobierno Provisional. Más tarde se paralizó su fabricación con la finalidad de cambiarle la leyenda por “ESPAÑA“.

Cada una de las pesetas encierra en ellas la historia, la política, la religión, la economía y el arte del momento en el que se vivía durante la instauración de estas. Asimismo, la peseta alberga 134 años de historia de España.

Se produjeron en bronce valores de 1, 2, 5 y 10 céntimos, y en plata los correspondientes a 20 y 25 céntimos, 1, 2 y 5 pesetas. Estas además contaban con una amplia y original galería de retratos de Alfonso XIII. Esta galería cuenta con retratos suyos de 1, 4, 7 y 14 años de edad.

Primeras monedas de la historia de la peseta

Evolución de la iconografía de la peseta

A lo largo de los años de uso de la peseta como sistema monetario, el diseño ha ido evolucionando en función de los momentos más destacados de la época. Desde su primera producción en 1869, pese a sus modificaciones se mantiene el escudo nacional de España. La primera peseta se acuñó en 1888 y se conoce como el pelón, debido a que Alfonso XIII tenía sólo dos años.

La II República supuso un cambio en la estética de estas, introduciendo motivos de inspiración republicana. Esto también acarrea consecuencias, como la escasa elaboración  que deriva en pesetas de mala calidad. Además, la primera acuñación republicana, todavía en plata, se efectuó en 1933-1934. Igualmente, reapareció la matrona Hispania con un ramo de olivo en la mano.

Con la llegada de la Guerra Civil, en 1937 se popularizaron las llamadas “rubias“. El nombre se debe al cambio de metal de la peseta por una aleación de cuproníquel dorado. La Guerra Civil dio lugar a la impresión de las pesetas en papel, puesto que necesitaban el metal para fabricar material de guerra. La escasa presencia de metales se dio durante la II República y la Guerra Civil. La Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre decidió emitir discos de cartón fibra, en los que se pegaban sellos con diferentes valores. Asimismo, en plena guerra emitieron como moneda piezas de los más pintorescos materiales.

Más tarde, con la llegada al poder del General Franco, se realiza un giro de 180 grados en su fabricación. Este introduce un retrato de 1947 elaborado por Benlliure, y adaptado por Manuel Marín. Pese a que introdujo nuevas piezas, este mantuvo la peseta como unidad del sistema monetario. Las monedas de cobre fueron sustituidas por monedas de aluminio de 5 y 10 céntimos. Estas contaban con el retrato de Franco en una de las caras, y además se volvió a producir el conocido duro. Este en sus comienzos se producía mediante níquel con un gran tamaño, no obstante en 1997 vuelve a ser retirado.

coleccionismo

Últimos años de la peseta

En 1975 se empezaron a grabar las monedas con el retrato del rey Juan Carlos I. En 1990 surge un gran cambio innovador y revolucionario, donde las imágenes de la moneda van en relación de los motivos acaecidos en cada año. Esto tiene lugar en todas las monedas, excepto en las monedas de 1 y 500 pesetas. Esto supuso la ruptura con el icónico busto del gobernante del momento y el escudo de España.

Hasta sus últimos años, la democracia mantiene los tamaños y valores con la imagen del rey don Juan Carlos I. Sin embargo, desde 1990 los tipos de moneda se renuevan cada año, en pos de una intención conmemorativa. Esta puso fin a la tradición exclusivamente monárquica, dando entrada a motivos culturales, artísticos o locales.

En los últimos años de vida de la peseta, desaparece el cobre y se fabrican exclusivamente en aluminio. La peseta se caracteriza en ese momento, por ser de las monedas más pequeñas del mundo. La peseta llegó a su fin con la entrada del Euro el 1 de enero del 2002. El Banco de España emitió un comunicado destacando la introducción de billetes y monedas de euros que se desarrollaban con “gran rapidez y éxito”.

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