La renta variable es un tipo de inversión que está formada por los activos financieros. En la que el riesgo es mayor, ya que no se garantiza de antemano, ni la devolución del capital invertido ni la rentabilidad del activo. Esto se debe a que en el momento que adquirimos un instrumento de renta variable no tenemos por qué saber los intereses que nos van a pagar por él. En resumen, la renta variable es la especulación de los inversores y de las empresas al participar en las bolsas de valores.

Durante los últimos años cada vez son más los profesionales de la economía que necesitan actualizarse y adquirir nuevos conocimientos sobre los movimientos de los mercados globalizados. Así, los inversores toman decisiones de inversión mucho más rentables y precisas.

El perfil que hace uso de la renta variable es aquel que busca rentabilizar su inversión al mismo tiempo que buscan seguridad y liquidez. Además de acuerdo con Britta Weidenbach, la máxima responsable para Europa de renta variable de Deutsche Asset & Wealth Management: “La renta variable es muy interesante hoy en día, especialmente comparada con el bajo rendimiento de la renta fija.”

Riesgos de la renta variable

Como ya se ha mencionado, al contrario que en la renta fija, en la renta variable no se conocen los flujos de caja que vamos a recibir. Tanto es así que se puede dar la situación en la que la rentabilidad sea negativa y que por lo tanto perdamos dinero con la inversión. Esto se produce porque la rentabilidad depende de diferentes factores sociales, políticos o estructurales. Como pueden ser la evolución de la empresa, el comportamiento de los mercados financieros o la situación económica, entre otros. Las bolsas y los mercados financieros son sensibles ante cualquier cambio.

Al no conocer la rentabilidad que vamos a recibir, el riesgo de invertir es mayor que en los casos de renta fija. Por esa razón, si se invierte en renta variable se esperará una mayor rentabilidad o en productos de ahorro. Pero, aunque suele dar mayor rentabilidad a la larga, no siempre va a ser la norma.

Uno de los mayores riesgos derivados de esta operación financiera es la posibilidad de perder el capital de inversión. Debido a esto, es muy importante recurrir a un portafolio de inversión de renta fija, con riesgo moderado. Haciendo esto, se podrá nivelar la inestabilidad de las inversiones en renta variable. Otro de los factores de riesgo, sería invertir todos los ahorros y capital en un solo producto de inversión y en una sola empresa. Los movimientos de las acciones de las empresas en la bolsa son impredecibles, y se puede llegar a perder todo lo invertido.

De acuerdo con diferentes estudios, diversificar la cartera de inversión ayuda a que el riesgo sea manipulable. Para contrapesar los efectos negativos, se puede empezar por una cartera diversificada. Y posteriormente ir invirtiendo a largo plazo con el perfil de riesgo correcto.

Aplicaciones de la renta variable

Un ejemplo de la renta variable son las acciones. En el momento en el que el inversor compra acciones, ya sea porque se emiten o porque se ponen en circulación, obtiene una serie de derechos entre los que podemos encontrar el cobro de dividendos. Ya que desde ese momento, los inversores son copropietarios de las empresas, siempre en proporción a su participación.

Beneficios para los inversores

En el caso que la empresa adquiera beneficios durante el ejercicio. Y siempre que sea decidido en junta, se podrá repartir los beneficios entre los accionistas en forma de dividendo. Es importante conocer que a largo plazo la renta variable es el único activo que puede combatir la inflación. Esto sucede porque en el largo plazo existe una alta correlación entre crecimiento económico de un país y renta variable. Sin embargo, en el corto plazo podrá sufrir problemas que afectaran al comportamiento de la inversión.

En ese momento, el accionista obtiene otros beneficios, como el derecho al voto o el derecho de información. Cuando se compra o se invierte en renta variable, la rentabilidad que vamos a obtener dependerá de algunos factores:

  • El beneficio generado por la empresa que repercutirá más tarde en el dividendo.
  • Porcentaje de este beneficio que la Junta General de Accionistas decide distribuir en forma de dividendo en el ejercicio.
  • Dependerá también de la valoración que se hace en cada momento en el mercado de la empresa cotizada. Esto podrá saberse a través de su capitalización bursátil.

 

 

La forma más corriente de acceder al mercado de renta variables con los fondos de inversión. Estos son instrumentos de ahorro que reúnen un gran numero de inversores. Que invierten dinero mientras la entidad gestora se encarga de invertirlo en diferentes activos como las acciones.

El mercado y la clasificación de fondos de renta variable

El mercado de renta variable es la bolsa. Es el más popular por los inversores de todo el mundo y también el más mediático. Siempre en relación a sus crisis y a sus subidas y bajadas. Pero no por ello habrá que olvidar que el mercado bursátil tiene riesgos. Así como niveles de rentabilidad por encima de la mayoría del resto de instrumentos financieros.

En la bolsa no sólo cotizarán las acciones, sino también los Exchage Traded Funds, que son fondos de inversión que cotizan como acciones. Los Warrants, instrumentos convertibles en acciones siempre bajo unas condiciones determinadas. O la renta fija privada y deuda pública.

Los fondos de renta variable se pueden clasificar principalmente de dos formas. Ya sea en relación a la localización geográfica de los activos que tengan en cartera. O en base al porcentaje de renta variable del que disponga su patrimonio.

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