El objetivo de déficit ha conseguido ser suavizado para este año desde el 2.2% del PIB hasta un 2.7%. Lo que supone una rebaja de 6.000 millones de euros. Aún así, el gobierno asegura que es necesario seguir ajustando el objetivo de déficit hasta llegar al 1.8%.

La reducción alcanza los 0.9 puntos del PIB. Esto significa unos 10.000 millones de euros. Una parte de esto se recaudará de los ingresos adicionales del ciclo económico. Aún con esas, faltarían otros 0,4 puntos del PIB para poder llegar a lo acordado con Bruselas. Resumiendo, esta pacto serían unos 5.000 millones de euros. Esta sería una de las causas de la subida múltiple de impuestos anunciados. Ya que el Gobierno está llevando a cabo medidas de ajuste por ese importe en los Presupuestos del próximo año 2019.

La decisión en el objetivo de déficit del PSOE frente a la del PP

Este mismo jueves 12 de julio, Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa ha anunciado en Bruselas, como se ha mencionado anteriormente, que el Gobierno del PSOE elevará el objetivo de déficit hasta el 2,7% del PIB este año y el 1,8% en 2019, Frente a un objetivo de déficit del 2,2% y del 1,3% que tenía pactado el Ejecutivo del Gobierno de Mariano Rajoy. Pero según ella, el anterior gobierno estaba llevando a cabo un objetivo de déficit no realista.

De acuerdo con fuentes del Ministerio de Economía la acogida de la Comisión Europea a esta propuesta de objetivo de déficit ha sido positiva. En principio, y aún con todo lo acordado, la aprobación de esta nueva senda de consolidación se llevará a cabo más adelante. Es decir, en el momento que se examinen los Presupuestos de 2019.

Tanto es así que la propia ministra ha afirmado que “si nos empeñamos en mantener el objetivo de déficit de nuestros predecesores, estaríamos obligados a adoptar medidas de ajuste de gran magnitud”.

Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez a diferencia del de Montoro,  ha querido comenzar de cero. El Gobierno del PSOE afirma que no quiere empezar con incumplimientos o ajustes. El mismo que tendrá difícil la tarea de aunar todos los apoyos parlamentarios para el impuesto al diésel. En el caso del impuesto a la banca todavía tienen que diseñarlo. Además, la tasa Google habrá que definirla correctamente. En realación a la forma jurídica para evitar que los tribunales no la acepten.

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