Impuesto a la banca. El nuevo impuesto al sector bancario por parte del partido de Pedro Sánchez para el mantenimiento de las pensiones, no ha sido bien recibido.

A comienzos de este año, el actual presidente declaró su intención de crear dos nuevos impuestos con el fin de garantizar la sostenibilidad de las pensiones. Una propuesta que ya fue rechaza en aquel momento por el sector financiero. Sánchez anunció que uno de ellos afectaría a las entidades y el otro a las transacciones financieras. De esta forma y de acuerdo con el presidente, estos impuestos reportarían alrededor de 2.000 millones de euros.

Respuesta del sector ante el impuesto a la banca

La propuesta de Pedro Sánchez de un impuesto a la banca ha provocado la respuesta negativa de muchos bancos españoles. El pasado miércoles 20 de julio, Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, advirtió al Gobierno de Sánchez que éste impuesto a la banca “no es una buena idea”. El mismo día, ésta crítica contra el posible impuesto a la banca fue reforzada por José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. Unas palabras que refuerzan lo anunciado el pasado lunes por Carlos Torres Vila, consejero delegado de BBVA. Carlos pidió al gobierno que no hiciera experimentos con el sector. Y advirtió que la implantación de un impuesto a la banca sería “una medida errónea”. Ya que distorsionaría al mercado y supondría el encarecimiento del crédito. Lo cual lo haría menos accesible y plantearía consecuencias negativas para los consumidores.

El presidente de la AEB, José María Roldán continuó con lo defendido por el presidente de Bankia. Roldán calificó el impuesto a la banca como “discrimintario” hacia los sectores de la economía. Y anunció que “La moda de los impuestos finalistas no es algo que me guste”. Añadió que “Los ingresos están para financiar todos los gastos, no algo individual”.

Para terminar, el presidente de la AEB aseguró que en el sector bancario “Ya pagamos muchos impuestos, como el Impuesto de Sociedades, concretamente 5 puntos porcentuales más que el resto de sectores”. Así, Roldán declaró que aunque se implantase un impuesto a la banca, no sería posible el mantenimiento de las pensiones. Ya que éste sector representa el 3% del valor añadido bruto de la economía española. Por lo tanto el impuesto a la banca sería insuficiente para solucionar el problema de las pensiones.

La respuesta por parte del gobierno socialista

Carlos Torres aprovechó las jornadas de inauguración de los cursos que organiza la Asociación de Periodistas Económicos (APIE), para hacer saber al partido socialista el descontento generalizado del sector frente al impuesto a la banca. Unos cursos que se celebran en la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander y que están financiados por el BBVA.

Por su parte, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto dio respuesta al problema del posible impuesto a la banca. Maroto consideró necesarios los impuestos para garantizar las pensiones futuras. Y que es “en el Pacto de Toledo donde se tiene que abordar el sostenibilidad del modelo y el contexto que está por venir, que es que cada vez la población es más mayor”. Pero que podría ser a partir de éste impuesto a la banca u otros como el impuesto a las tecnologías. “Tenemos un problema de ingresos y eso nos lleva seguir recurriendo a deuda”, añadió la ministra.

Sin entrar en detalles, Reyes Maroto afirmó que se buscarán los consensos entre todos los sectores. La socialista aseguró que uno de los grandes problemas de España es la sostenibilidad del modelo.

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