Las subvenciones y ayudas para autónomos fomentan su aparición y permanencia. Ser autónomo no es barato. Esto se debe a que un autónomo debe correr riesgos y grandes desembolsos de dinero.

El número de autónomos en España crece. En lo que va de año, los autónomos han generado 129.434 empleos, lo que significa más de 700 puestos nuevos de trabajo al día. Además cabe destacar que durante este año, el numero de mujeres autónomas se ha incrementado, encontrándose en estos momentos en 46,2%. Y más de la mitad de los inscritos como autónomos llevan más de 5 años dirigiendo su propio negocio.

Ayudas para autónomos

Prestamos ICO

Con estas ayudas para autónomos es posible financiar un proyecto de inversión. El importe por cliente es de 12,5 millones de euros como máximo. Y que podrá hacerse en una o en varias operaciones. Además con este tipo de ayudas para autónomos es posible conseguir financiar el 100% de la liquidez en plazos de 1 a 4 años. En este caso, la entidad no puede cobrar comisión y las garantías están determinadas por la entidad con que se tramite la operación.

Con las ayudas para autónomos ICO se pueden financiar conceptos como:

  1. Inversiones en el territorio español
  2. Activos fijos
  3. Vehículos (que no superen los 30.000 euros)
  4. Compra de empresas
  5. Liquidez (límite del 50%)
  6. Tipo de interés fijo o variable

Bonificaciones para la Seguridad Social

Para beneficiarse de las ayudas para autónomos que presenta la seguridad social habrá que cumplir una serie de requisitos.

  1. Deberán ser nuevos autónomos y que no  hayan estados dados de alta en los últimos 2 años (RETA). Estos podrán beneficiarse de la tarifa plana de 50 euros mensuales durante un año con la base mínima de cotización. Además los hombres con edad inferior a 30 años y mujeres a 3, se beneficiarán de na bonificación del 30% de la cuota durante un año más. Los discapacitados con un 33% o superior y las victimas de violencia podrán acogerse a na bonificación extra del 50% en los siguientes 48 meses.
  2. Los mayores de 65 años dispondrán de una exención del 100% de la cuotas por contingencias comunes, siempre y cuando se cumplan las dos siguientes variables: que tenga 65 años y 2 meses y haya cotizado como mínimo 3 años y 9 meses. O tener 65 años y 3 meses y haber cotizado 35 años y 6 meses.
  3. Madres que se incorporen tras 2 años de maternidad o adopción. Se beneficiaran de una tarifa plana de 50 euros o de la reducción del 80% de la cuota en el caso que cotice por otra base.
  4. En el caso de las explotaciones agrarias podrían beneficiarse cónyuges o hijos de autónomos. Ellos podrían beneficiarse de una reducción del 30% por contingencias comunes durante 5 años, en el caso de ser mayores de 50 años.
  5. Podrán también beneficiarse por pluriactividad, es decir que también tienen un trabajo como asalariados.
  6. Los padres también tendrá ayudas para favorecer la contratación. Se trataría de una bonificacion del 100% de la cuota anual.
  7. Los familiares autónomos hasta segundo grado podrán beneficiarse de una una reducción de hasta el 50% de la cuota sobre la base mínima durante 18 meses en el momento que se den de alta. Y una reducción del 25% los 6 meses posteriores. Pero para beneficiarse no habrán podido estar dados de alta en los últimos 5 años.
  8. Socios de cooperativas de trabajo asociados. Es decir, las personas que venden de forma ambulante dispondrán de una reducción del 50%.

Reducciones fiscales

Existe la posibilidad de desgravarse los gastos de alojamiento y dietas. Se trata de una nueva norma del año 2018. Estaríamos hablando de 27,27 euros diarios si el gasto se produce en España. Y de 48,08 euros si es en el extranjero. Los requisitos en cuestión son los siguientes:

  1. Los gastos tienen que deberse al desarrollo de la actividad económica.
  2. Que los gastos se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería.
  3. Será necesario que se pague siempre por medios electrónicos y que se disponga de factura.

El en el caso del autónomo que trabaje desde casa, las ayudas para autónomo podrán deducirse un 30% en el IRPF. Siempre en concepto de los gastos de agua, luz, gas, telefonía e Internet de la parte de la vivienda donde se realice la actividad.

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