Excluyendo a Popular, la banca española ha ganado una media de 350 millones de euros en bolsa desde enero. Aunque el contexto para la banca está cambiando, la expectativa de ver unos tipos de interés más altos antes de lo previsto en Europa ha cotizado al alza en la banca desde que arrancó el año. Pero Draghi avisa: los tipos de interés seguirán bajos durante un periodo de tiempo prolongado.

Tres de las diez cotizadas que más avanzan este año en el Ibex 35 son bancos: se trata de CaixaBank y Sabadell, que suben más de un 25% y de Banco Santander, que avanza otro 14%. El peso que este sector tiene sobre el Ibex 35 explica, también, que el principal selectivo español sea el que lidera las subidas en Europa. Sube cerca de un 11%, más del doble que algunos de sus comparables europeos.

Después de cargar con el estigma de los bajos tipos de interés, la mera posibilidad de que éstos subiesen a principios del 2018 ha provocado un rally en el sector que ha llevado a engordar la capitalización del Banco Santander en más de 11.700 millones de euros en 2017; la de BBVA y CaixaBank, en más de 4.500 millones; la de Sabadell y Bankia, en más de 1.000 millones y la de Bankinter, en casi 300 millones. De media, el sector de la banca española gana 350 millones al día desde enero.

La única excepción es Popular, que atraviesa su particular viacrucis en bolsa. La entidad, que se ha visto obligada a ajustar sus resultados de 2016 tras detectar un desfase de más de 630 millones de euros), ha perdido en lo que va de año más de 900 millones de suvalor bursátil. Es uno de los únicos dos valores del Ibex 35 que registra pérdidas en 2017, el otro es Técnicas Reunidas.

A pesar de este rally, que se repite en el resto de Europa ya que es el tercer sector más alcista del Viejo Continente, las recomendaciones de los bancos de inversión sobre las entidades españolas no acompañan. Todos reciben una de mantener o de vender, siendo Bankinter el que peor consejo tiene -antes lo era Popular- y CaixaBank la que mejor.

¿Curvas a la vista?

Pero el contexto para la banca está cambiando y es que la expectativa de subida de tipos se está enfriando. El encargado de que así sea no es otro que Mario Draghi, presidente del BCE, que este jueves ha vuelto a reiterar que los tipos de interés seguirán bajos durante un periodo de tiempo prolongado y bien pasado el horizonte de las compras de deuda. Según las encuestas que recoge Bloomberg, la previsión de que se muevan al alza se retrasa ya hasta septiembre de 2018.

Y la reacción ya se ha notado en bolsa. “Los bancos están corrigiendo, o al menos han dejado de subir, porque el mercado vuelve a descontar menores ingresos futuros”, recordaban hace unos días en Unicorp. Antes incluso a las declaraciones de hoy, miembros del BCE filtraron a Reuters que el mercado había malinterpretado su mensaje. A ello se unen los datos de inflación de inicio de año. “El mercado empezó a descontar subidas de tipos en Europa a final de año o principios de 2018. Sin embargo, este mes hemos conocido que la inflación vuelve a caer y lo hace con datos incluso más bajos de lo que esperaba el mercado”, añaden.

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