La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado una guía que describe técnicas y recomendaciones para mitigar los sesgos cognitivos y racionalizar los procesos de inversión.

La guía de 33 páginas se titula “Psicología económica para inversores”. Recoge los fundamentos básicos de la economía conductual y el proceso de toma de decisiones frente a una inversión.

Describe cómo afectan las diferentes fases del proceso de inversión. A la vez que hace referencia a una serie de técnicas que mitiguen y faciliten al inversor la racionalización.

A través de las investigaciones realizadas en el ámbito de la economía conductual, la mayoría de estas pautas y sesgos son predecibles.

La tiranía de los sesgos, cuando nosotros somos nuestro peor enemigo

Los numerosos descubrimientos sobre el modo en que funciona el cerebro humano realizados en los últimos años y procedentes de disciplinas como la psicología, la neurología o la neurofisiología revelan que esto no es así y que las personas con frecuencia desconocen sus preferencias. Utilizan incorrectamente la información disponible y no comprenden bien los riesgos que asumen.

En consecuencia, la economía conductual tiene en cuenta aquellos factores sutiles y no tan sutiles que subyacen a las decisiones financieras.

La economía conductual o psicología económica se encarga de estudiar los comportamientos humanos reales en un mundo real para desarrollar, a partir de ello, modelos económicos más precisos y prácticos que los facilitados por la teoría económica convencional.

Algunas de las premisas de la economía conductual

  • Los sujetos tienen una racionalidad limitada.
  • Desconocen frecuentemente sus preferencias.
  • Disponen de una capacidad de cálculo limitada y aspiran únicamente a tomar la decisión más satisfactoria. No la que maximiza su beneficio.
  • Toman habitualmente sus decisiones, considerando normas sociales y expectativas, y siguiendo patrones de cooperación. Sus preferencias dependen del contexto en el que se encuentren y de sus propios modelos mentales.
  • Las preferencias de los individuos pueden cambiar dependiendo de factores muy diversos.
  • El ser humano es un ser social que adopta decisiones en el marco de un contexto social que influye de manera determinante en la decisión finalmente adoptada.
  • Son satisfactores. Los individuos carecen de capacidad ilimitada de procesamiento de información y optan por adoptar la decisión más satisfactoria. Les basta con tomar una decisión suficientemente buena sin valorar de que ésta sea la óptima.
  • La economía conductual considera que las emociones y la intuición tienen un papel fundamental en el proceso de la toma de decisiones.
  • El contexto en el que los individuos adoptan sus decisiones afecta a la manera en que se contemplan las opciones. Si se cambia el marco, se pueden cambiar las elecciones que realizan los sujetos.

El proceso de toma de decisiones

Daniel Kahneman en su obra “Thinking, Fast and Slow” (2.011) distingue dos sistemas de pensamiento:

  • El sistema 1, pensamiento rápido, que opera de manera rápida y automática. Con poco o ningún esfuerzo y sin sensación de control voluntario.
  • El sistema 2, pensamiento lento, que se centra en actividades mentales que demandan esfuerzos, incluidos los cálculos complejos.
Los dos sistemas de pensamiento

A diferencia de la teoría económica convencional que considera que el proceso de toma de decisiones está basado en el análisis y cálculo cuidadosos de todas las opciones disponibles, la economía conductual considera que las emociones y la intuición tienen un papel fundamental en este proceso.

El exceso de confianza, la ilusión de control, la confirmación, el anclaje, la autoridad, el efecto halo, la prueba social, descuento hiperbólico, aversión a las pérdidas o el status quo, son algunos de los sesgos más comunes que se dan en la toma de decisiones de inversión.

Estos errores generan una brecha entre la manera en que se forja el pensamiento y la forma en que sería deseable que se forjara. La mitigación de los sesgos puede contribuir en gran medida a reducir esa brecha.

El proceso de mitigación de sesgos se desarrolla de esta manera:

  1. Desencadenación del sesgo
  2. Toma de conciencia del sesgo desencadenado
  3. Se decide corregir el sesgo
  4. Toma de conciencia de la magnitud del sesgo y se adopta la técnica de mitigación adecuada
  5. Mitigación del sesgo de manera exitosa
  6. Se toma la decisión óptima, finalmente

Es muy importante conocerse a sí mismo y detectar aquellas situaciones o factores que pueden afectar negativamente al proceso de toma de decisiones de inversión. Evite adoptar este tipo de decisiones si presenta un estado anímico o fisiológico alterado.

Esta nueva y actualizada guía amplía los contenidos publicados anteriormente por la CNMV en la ficha del inversor titulada “Mecanismos psicológicos”. Los cuales también intervienen en la toma de decisiones de inversión.

En esta nueva guía se incluyen recomendaciones y consejos. Como la búsqueda de la profesionalidad a la hora de invertir y evitar las modas, los gurús de turno o los rumores.

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